No te escribía desde el 12 de julio y, aunque no me quiero flagelar por ello, la verdad es que me da rabia. Porque no ha sido vagancia o por estar de vacaciones. |
Ha sido una tremenda crisis personal de dimensiones cósmicas. Nivel: quién soy y qué ha pasado en los últimos 20 años… |
«Pero a dónde vas, alma de cántaro» sería el resumen de mi diálogo interno estos días. |
Bueno, pues de momento la semana que viene me voy de aventura por prescripción de la psicóloga de mi hijo al verme el careto hace unos días. |
Me recomendó hacer el Camino de Santiago… pero creo que no estoy en condiciones de compartir litera con desconocidos, así que como Thelma, emprendo viaje a donde me lleve la carretera y una lista de sitios que me gustaría visitar. |
Pretendo documentarlo todo...y hasta aquí puedo leer.
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El caso es que te contaba en el último mail que me llevé un libro mítico para releer en la playa y que se me había quedado flotando una frase… en esa parte del cerebro donde van las ideas que sabes que tarde o temprano acabarás desarrollando. |
El libro es Guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams, que me regaló mi amigo Gus antes de convertirse en una estrella más de la galaxia, y que releo de tanto en cuanto porque siempre le encuentro un ángulo nuevo. |
La frase: «Fundamentalmente inofensiva» |
Eso es todo lo que contenía el artículo informativo sobre la Tierra en la inabarcable Guía del autoestopista galáctico. |
Dicha guía explicaba con pelos y señales cómo sobrevivir a la poesía de los Vogones, o la importancia de viajar siempre con una toalla; describía planetas, habitantes, trucos de supervivencia… |
Pero de la Tierra solo «fundamentalmente inofensiva». |
Y llevo días pensando que es también la peor descripción que puede tener una marca, ¿no? |
Inofensiva significa que no molesta a nadie. Que es segura. Que no genera rechazo. |
La mayoría de las marcas aspiran exactamente a eso sin darse cuenta. Se describen con palabras neutras como profesional, comprometida, cercana, innovadora… porque les hace sentir seguros. |
Y sin querer provocan indiferencia. |
Minimalisto, en este contexto lo contrario de «inofensiva» no es «peligrosa»: es memorable. |
Es ser recordado porque tienes un punto de vista único. |
Es mostrar tu personalidad, aunque lleves media vida (o toda) camuflándola para encajar. |
Es que alguien te lea y se pregunte dónde habías estado hasta ese momento y por qué no te había conocido antes (o piense que eres imbécil y se vaya, o mejor, te deje un comentario hater y te ayude a tener visibilidad). |
Así que, mientras yo me pregunto esta semana por el sentido de la vida, te hago esta pregunta: |
Si tu marca fuese un planeta, ¿qué diría la Guía del autoestopista galáctico de ella en este momento? ¿Qué te gustaría que apareciera? |
P.D. Vuelvo a la carga a partir del 17 de agosto con el servicio de mentoría, consultoría, asesoría o como narices lo quieras llamar… Aquel que iba a titular «Deja de hacer el capullo y florece». 197 €. Dos sesiones 1:1 para trabajar lo que tengas atascado de tu marca. |
P.D.2. Cómo contratarlo: contéstame al correo, te envío la factura y reservamos fechas. A partir de septiembre, lo más probable es que la que deje de hacer el capullo sea yo y lo suba de precio, jajajaja. |
P.D.3. Otro gran libro que me regaló Gus fue Una breve historia de casi todo. Los amigos frikis son un tesoro, cuídalos. |
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